miércoles, 7 de junio de 2017

Sentirse afuera


Cuando sancionamos las PASO creíamos que era un salto hacia adelante de características únicas, algo realmente progresista que le presentan un escenario transparente a las fuerzas políticas para resolver sus dilemas internos. En suma, estábamos ante un salto de calidad que miraba adelante. Todavía recuerdo el orgullo con que la entonces presidenta las presentó ¿Quién iba a decir que esa misma fuerza política que las propuso e incluso aprobó en soledad, un par de años más tarde se negaría de manera total a llevarlas a cabo? La verdad es que las derrotas de 2013 y 2015 se están prolongando con actitudes de un autoritarismo que llama la atención. Se está intentando proscribir a un sector cuyo planteo es sólo generar un profundo debate sobre cómo llegamos a este estado de cosas; se está pretendiendo cercenar el debate a quienes se animan a plantear miradas distintas sobre cómo llegamos hasta acá y qué hacer para hallar las soluciones. Parece que eso está prohibido, parece que se puede discutir de todo menos del estado calamitoso en que nos encontramos. Es Cristina o el exilio y a cantarle a Gardel… Entonces, los que buscamos generar debate entendiendo que en política por ahí pasa la búsqueda de los mejores caminos para reconstruir una fuerza en evidentes problemas pasamos a ser vendidos, quebrados y cualquier otro calificativo de esos que nos colocan en el peor lugar. Religión o muerte!! por poco…



Completo, acá

1 comentario:

ruben dijo...

Algo de caracteristicas realmente progresistas?? Vaya , abria que discutir elconcepto de progresismo. Pues sino queda muy confuso como por ejemplo Democracia Progresista, el Club del Progreso , etc etc.