miércoles, 9 de agosto de 2017

Ponele "inseguridad" a todo


No deja de asombrar cómo ciertos climas de redacción se transforman de a poco en verdaderos bloopers conceptuales legitimados por la potencia de los grandes medios. No es la primera vez que el diario La Nacion etiqueta noticias de accidentes viales como "inseguridad vial" ¿Existe algún mecanismo para erradicar la inseguridad vial? ¿Hay algún método a través del cual se garantice a la ciudadanía de cualquier parte del mundo que no estará corriendo riesgo de sufrir un accidente? Siguiendo el criterio de etiquetado de La Nacion, una muerte en un hospital podría etiquetarse como "inseguridad hospitalaria"; el deceso de un turista en el mar "inseguridad marítima", y hasta podríamos llegar al bochorno de etiquetar como "Inseguridad sexual" la muerte de algún sacado que se mandó una sobredosis de algún vasodilatador tipo Viagra...

Cuando la ideología se pone al servicio de objetivos políticos, encubiertos dentro de ropajes como por ej "prensa independiente" se llega a desaguisados como estos. sabemos que el término "inseguridad" viene a ser lo contrario a "seguro" y uno se pregunta ¿Es posible vivir en una sociedad "segura" mientras existan diferencias sociales en aumento constante? Porque, la verdad, la inseguridad que padece una porción importante de la sociedad al no tener trabajo, comida y techo apropiado como para desplegar una vida digna es la que genera luego ataques contra la propiedad de los sectores más favorecidos. Como se ve, hay una explicación profunda que nada tiene que ver con la idea que se busca instalar respecto a la existencia de malnacidos que per se atacan al prójimo para quitarle un par de zapatillas o la bicicleta y de ahí para arriba. Es que la disputa por cómo hablamos es uno de los pilares de la formación de sentido: hay diferencias notorias entre decir "desocupado" y decir "piquetero" porque "desocupado" refiere a una persona que se ha quedado sin trabajo mientras que "piquetero" da la idea de un revoltoso. El desocupado es un víctima, el piquetero un quilombero, sería la descripción exacta.

La primera forma de influencia en los tiempos actuales es el habla. Dime cómo hablas y te diré quien eres, se podría decir, parafraseando aquél dicho ancestral. Cuarenta años atrás los niños "hacían los deberes", hoy "hacen la tarea", en esto se mejoró porque se le quitó esa cosa de mandato, de orden marcial a lo relacionado con realizar o completar en el hogar tareas de la escuela. 40 años atrás a los hogares de clase media y media alta iba a trabajar "la sirvienta", hoy ya no se usa ese término abominable, aunque surgió uno que define con precisión científica a cierta progresía que lo es sólo de palabra, me refiero a "la chica que nos ayuda"... No flaco, la piba que te limpia el inodoro no te ayuda, es una trabajadora que muy probablemente tengas en negro y con un sueldo muy inferior a lo que le corresponde. Aquí el habla desnuda una aparente corrección que en rigor encubre una mirada horrenda de la sociedad.

El sistema de medios, que se ramifica por las innumerables redes sociales es el que impone los modos de hablar de un sector de la sociedad cada vez más desenganchado del otro. Si pusiéramos a una joven de clase media de alrededor de 30 años a dialogar con un joven de la villa, las interrupciones de la mujer preguntando qué quiso decir el pibe con su terminología serían incesantes, porque la villa ha ido generando su propio lenguaje, al igual que las clases medias. Aquí es donde irrumpe el habla como verificación de la grieta social que cruza de manera horizontal a nuestra sociedad. La alimentación, la indumentaria, las zonas donde habita cada sector y el habla constituyen barreras que cada vez alejan más y más a unos de otros, por eso uno de los desafíos de una política de masas que aspire a representar a los diversos sectores sociales en pugna es la decisión para desmontar estos elementos aislantes y volver a conectar aquellos vínculos comunitarios de otrora. Porque tanto la villa como el country, como las alarmas y las custodias privadas sólo contribuyen a ensanchar más y más la grieta social y eso termina facilitando los planes de las minorías opulentas, nunca al conjunto, nunca a la mayoría.

La pregunta urgente es si realmente pensamos que nuestros descendientes podrán vivir con cierta paz si los mayores no lo damos todo para tratar de dejarles una sociedad no tan fragmentada y por ende no tan violenta.

2 comentarios:

Sandra. dijo...

La inseguridad vial es por la forma imprudente en que se maneja.
Se pasan autos por la derecha,se maneja con alcohol encima. El guiño pocos lo conocen y saben para que sirve. El celular.El stress que tiene la gente en esta ciudad....todo eso hace que si sea inseguro manejar en este ciudad

Florencio F. Boglione dijo...

la famosa fragmentación social creciente. Todos ls dias me pregunto q sociedad ls toca a nuestros hijos y nietos, no encuentro respuestas alentadoras y es cierto angustia un toque, inevitablemente no solo depende de nosotros sino de lo que nuestros predecesores quieran y puedan construir...
Saludos Cordiales.

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