miércoles, 19 de septiembre de 2012

Subrayando a Mario Wainfeld

La nota "Ecos, reacciones, desafíos" que hoy publica Mario Wainfeld en Página/12 contiene una serie de puntos y definiciones de suma importancia para abordar los cambios que indudablemente se generan a partir de la manifestación del jueves pasado. Creo que Mario sugiere, con su habitual estilo, una serie de puntos a revisar. Por lo pronto subrayo algunos párrafos que me parecen centrales.
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Un riesgo, cree este cronista, acecha al oficialismo. Es suponer que la protesta sólo aglutina a exaltados gorilas, que los hubo y se dejaron oír. También presuponer que sólo el odio mueve a los participantes, aunque unos cuantos lo destilaron en dosis pestilentes. Y, sobre todo, desdeñar todas las críticas o creer que éstas se encierran en la burbuja de la minoría que se expresó.
En toda sociedad siempre hay disconformidades, broncas, intereses heridos que pueden llevar al reclamo. La sociedad argentina, en promedio, es mandada a hacer para reclamar en calles y plazas. Minimizar la expansión del reclamo, con recursos políticos democráticos, es un objetivo lógico del Gobierno. Lo que es muy distinto a creer que eso se puede hacer sólo subestimando a quienes lo cuestionaron o cuestionarán o simplificando su repertorio de demandas u objeciones. O emitir señales que excluyen la introspección, que no es una debilidad sino una sabiduría.
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El veredicto de las urnas sigue vigente, el Gobierno está legitimado para implementar su proyecto. Revocar la expropiación de YPF, la reforma del Banco Central, dar pasos atrás en la ley de medios y muchos etcéteras equivaldría a traicionar el contrato electoral. Exorbitante es pedirlo, defección sería acatarlo.
Quienes desde la oposición exigen cambios rotundos en función de una protesta desmerecen al sistema democrático. Pero sí debe someterse a análisis el modo en que se implementaron medidas valorables, como la restricción de compra de divisas o a las importaciones. Economistas bien afines al Gobierno concuerdan en que su operatoria es mala, perjudica y por ende enfada eventualmente a quienes no debe. La sintonía fina falla o falta ahí y quienes se consideren damnificados no son golpistas potenciales, sino ciudadanos mal atendidos.
El manejo de la paridad cambiaria es resorte del Ejecutivo y sería fatal ceder a presiones devaluacionistas. Insinuaciones como las que hizo Paolo Rocca, CEO de Techint, merecen ser repelidas y divulgadas como lo hizo la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Pero el relato oficialista yerra cuando postula que la cotización del dólar es un conflicto que enfrenta exclusivamente a grandes productores (los sojeros entre ellos) contra los trabajadores. Muchos, casi todos, los sectores exportadores tienen márgenes más estrechos que los sojeros de la Pampa Húmeda. La ecuación de rentabilidad para productos regionales se ha complicado en los últimos tiempos. La solución no debe ser una devaluación general, cuyos efectos castigarían a los laburantes y, para colmo, se espiralizaría velozmente. Pero sí debe atenderse a esas situaciones con medidas más sofisticadas. El economista Héctor Valle propone recuperar la herramienta de los reintegros a cierto tipo de exportaciones, que equivale a una cotización diferencial. Otros hablan de escalas diferentes de tipo de cambio. El cronista no agrega valor en esos debates, pero sí remarca que esquematizar un sistema productivo o una sociedad compleja de modo maniqueo lleva a deslices de gestión o perjuicios injustos.
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Problemas cotidianos como la inflación, la inseguridad, el mal transporte urbano, las inconsistencias del “sistema” de Salud causan malestar a millones de argentinos. No son los de clases altas o medias altas los más dañados. En este año se han acumulado problemas y hasta una tragedia en esas áreas.
Cuando los caceroleros rezongan contra la inseguridad no mentan un problema de los barrios altos. Las movilizaciones que en estos mismos días se repiten en Lanús, por ejemplo, hablan de una transversalidad del problema, que amerita ser computada a la hora de atender o desdeñar señalamientos. En un plano puramente pragmático, incita a imaginar si movilizaciones de diferente origen social y político pueden converger.
La CGT de Hugo Moyano (que era oficialista cuando se cosechó el 54 por ciento de los votos) y la CTA de Pablo Micheli (opositora ha rato) unieron fuerzas para una marcha en común (ver página 6). Es factible reprobar sus alineamientos, pero no lo sería identificar a quienes seguramente adherirán con las clases dominantes.
No aumentar el mínimo no imponible para el impuesto a las Ganancias atañe a los intereses de trabajadores de ingresos medianos. Ninguno de ellos estará conforme, aunque la medida sea exigida por razones de equilibrio financiero.
Los ejemplos pueden multiplicarse. Acciones virtuosas tocan intereses sectoriales, algunos de privilegio. En buena hora. De ahí a pretender que todas se han realizado a la perfección, sin fallas de gestión o daños colaterales hay un abismo que el Gobierno debería pensar en detalle.
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Ver y oír a energúmenos gritando proclamas antidemocráticas, inhumanas a veces, crispa los nervios. El que hace política, máxime si gobierna, no debe dejarse arrastrar por la bronca o el afán de represalia.
Medir científicamente la sensación térmica de una sociedad sería fantástico, pero es imposible. Las encuestas pueden arrojar pistas, aunque usualmente están contaminadas por el ansia de complacer al sponsor. Los dirigentes políticos están forzados, pues, a hacerlo en buena medida a ojímetro: en base a su saber o su intuición tanto como sumando testimonios o atendiendo a miradas surtidas. La prudencia verbal de gobernadores e intendentes oficialistas contrastó con la virulencia oratoria de funcionarios que no controlan territorios. Cualquiera puede pifiarla, pero no es moco de pavo el pulso de los que están cerca de “los ciudadanos-vecinos”.
Uno de los errores capitales del Gobierno en el conflicto con “el campo” fue aglutinar a sus antagonistas en la protesta. Construyó discursivamente un contrincante lineal y se ufanó en exceso de sus virtudes. No aisló a su rival, engordó sus filas. Y lo que es más chocante, se agregaron sectores sociales diferentes a los promotores de la protesta. No está escrito que ahora vaya a ocurrir lo mismo, pero tampoco está predeterminado que no ocurra. Lo que pase dependerá de la destreza y la sutileza de los protagonistas.
La política no es un juego de suma cero, en el que todo lo que pierde un jugador lo gana otro. Puede ser de suma negativa, donde todos pierden algo, como sucedió en la crisis que se desplegó entre 2001 y 2003 que aún deja secuelas. O puede ser de suma positiva, cuando se generan escenarios de avance social. O hasta de cooperación, que no siempre es accesible. El proyecto de ampliación del derecho de voto a los jóvenes es una iniciativa que expande fronteras: sumaría ciudadanos, ampliaría la esfera democrática. También genera una coalición parlamentaria pluripartidaria y coyuntural. Otro tanto sucedió con la ley de medios, la expropiación de Repsol y el matrimonio igualitario sin agotar los ejemplos. En esos casos, la polarización no se extrema, aunque siempre queden sectores de privilegio o reaccionarios del otro lado. La oposición se reagrupa, no se abroquela en el obstruccionismo.
Caer en el juego del antagonista es una tentación digna de ser resistida. Repasar la propia praxis en busca de mejorarla sin resignar el rumbo ni el proyecto es una labor ardua. Cuando lo hizo el kirchnerismo obtuvo logros estimables y hasta records en lo económico social y en la competencia política. De eso se trata, antes y ahora.
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20 comentarios:

La Corriente Kirchnerista de Santa Fe dijo...

Sí y no Gerardo, vemos por ahí que se vuelve (lo mismo que en la 125) con el tema de no meter a todos adentro de la misma bolsa, cuando es claro que todos quieren estar adentro. Es como el cuento de las segmentaciones de las retenciones y los pequeños y medianos millonarios sgrogarcas en el 2008: diferencias teóricas más fáciles de hacer en el plano teórico, que de instrumentar en los vericuetos de las burocracia estatal, con las avivadas del argentino promedio al que no le gusta blanquear nada ni pagar impuestos. Sacá controles al dólar hoy, poné retenciones móviles allá y es más o menos lo mismo, con la diferencia de que pasó el 54 % y éstos no tienen la capacidad de cortar rutas y generar desabastecimiento e inflación. La diferencia entre lo permanente y lo pasajero que se marca acá: http://nestornautas.blogspot.com.ar/2012/09/lo-pasajero-y-lo-permanente.html

Pero bueno, habrá que hacer el intento. Un abrazo

Encuentro Latinoamericano dijo...

"se vuelve (lo mismo que en la 125) con el tema de no meter a todos adentro de la misma bolsa, cuando es claro que todos quieren estar adentro."

Tal cual, la clave está ahí, nosotros queremos descomponer y clasificar a quienes se aunaron en torno a dos o tres consignas comunes que son bastante claras: odiamos al gobierno, no nos representa, queremos que se vaya cuanto antes.

Nos piden que tratemos de diferenciar a gente que acordó ir a una protesta en condiciones que se presuponían violentas, cualquier negro clasemediero del conurbano como yo recibimos emails con las bestialidades que dicen de Cristina, no es privativo de Recoleta, pero sí es privativo de un conjunto de gente que piensa de una manera, la gente que fué ahí puede ser de Aldo Bonzi, no importa, se sienten socialmente amenazados. Esa gente no procuró en ningún momento diferenciarse de los que pusieron esvásticas (sea por lo que sea), de los que se burlaron de las Madres o le desearon la muerte a la presidenta. Nadie fué a cagar a piñas al Rabino Bergman, y a decirle "loco, vos también caes en la volteada". Y no fueron porque es MENTIRA que esa gente está en contra de todos, el eje central de la protesta es el gobierno, los reclamos son excusas, lo que no quiere decir que no les joda, sinó que aunque el gobierno revierta su posición con, ponele, el control a la compra de dólares en negro, van a encontrar otra y otra cosa, y al fin y al cabo siempre está tras eso la principal motivación: no quieren que el kirchnerismo y puntualmente que Cristina Kirchner gobierne la Argentina. Y eso no es un reclamo atendible.

Nos piden, además, que atendamos sus reclamos. ¿Cuáles? Lo mismo de siempre, están todos juntos gritando y no se entiende que quieren, parece la clase del Profesor Jirafales.
Y lo mejor, ¿cuándo nos escucharon a nosotros? ¿cuándo respetaron nuestra posición política, la de los que votamos al gobierno y creemos lo que dice y hace? Jamás, siempre fuimos descalificados y maltratados por ésta gente. Nuestra responsabilidad como oficialistas es exigir que el gobierno cumpla con lo que prometió y con las banderas que enarbola, para mi es prioritario reducir la pobreza y la injusticia antes que destrabar en conflicto de los que compran dólares ilegalmente, porque si empezamos a escuchar éstos reclamos para tratar de consentir a los que nos detestan por una cuestión que evidentemente va mas allá de esos reclamos, podemos llegar a tener que ver algo mucho peor que ésto: que a los que, se supone, el gobierno debería defender sientan que sus reclamos no son atendidos.

Saludos.

Dr. Carlos A. Medina dijo...

Acuerdo con Encuentro y agregaría: leyendo los twits y comentarios en Clarín y La Nazión en relación al episodio con Mariana Moyano, quién casualmente ayer en 6 7 8 hizo un excelente comentario, mostrando los testimonios de la marcha tomados por 6 7 8, La Cornisa, América TV, dónde los testimonios eran muy coincidentes, mostró un artículo de Sarlo en LN, también muy interesante, y a horas de eso, el asalto, etc.etc. Tenemos que aceptar-aunque sea doloroso- que existe un gran porcentaje de sectores medios/altos/medios bajos, que son permeables al discurso mediático opositor que inocula el odio, la intolerancia, el miedo, la aversión absoluta al gobierno de Cristina; y eso estaba allí, desde siempre muchachos, fue Néstor-ante Perón-quienes lo pusieron sobre la mesa. Hoy Cristina sigue gobernando para los 40 millones de argentinos y éstos tipos pretenden que sea sólo para ellos.
Saludos.

Desocupado mental en la era del blog dijo...

A mí me gustó el artículo de Wainfeld. Todos sabemos que hay un sector, ¿mayoritario?, de quienes participaron en la marcha, que lo que realmente quieren es "que se vaya Cristina".
Pero me parece que no hay que echar mucha más leña al fuego porque en esa mezcla heterogénea/no tan heterogénea hay reclamos que son justos. Ahora bien, ¿cuántos de quienes fueron pidieron por una reforma tributaria más equitativa y cuántos están podridos de "mantener vagos con nuestra plata" para que cobren los "planes descansar". Es suficiente con ver lo que dicen en las redes sociales. En fin... que los más exaltados hagan catarsis, griten y se descarguen me parece bien; ojalá les sirva para estar un poco más tranquilos.
Abrazo de gol!

ram dijo...

A ver, ¿quién "echa leña al fuego"?, el gobierno?, los partidarios del gobierno?. Y sí, solo que a mí me parece que precisamente para eso está/estamos. Y que, justamente, si algo hay que rescatar y defender es precisamente esa actitud y esa convicción de echar MÁS leña al fuego.
De lo contrario, ¿qué hay que hacer?, llamar a los bomberos del FMI?, un "gobierno de coalición" y que el presidente sea binner?, o mejor doña apocalipsis carrió?
Hay ahora tooooodo un despliegue acerca de cuál clase media es la hay que "preservar" de la puteada al cacerolaje porque, "no son todos iguales" - chocolate por la noticia - omitiendo a la pasada que no es la clase media la agredida, la insultada sino el gobierno, el proyecto político que significa y los negros que lo apoyamos.
Y la verdad es que me miro al espejo y veo a un tipo blanco de ojos verdes que no tiene ni planes ni prebendas ni negocios con el gobierno y está, en pleno uso de sus facultades mentales y a favor, precisamente, del gobierno y de que progresen los negros, los marrones, los verde limón y etc.
No hay ni que tomarse la molestia de averiguar cuál sector o sectorcito - opositor pero democrático - es "rescatable" y no hay que "ofender". Es de clase la cosa pero también es de valores esenciales - la democracia el principal - porque ahí, en esa marcha de bestias odiadoras, la gente decente (K o noK, no importa) DEBE sentirse asqueada y borrarse sola. No hay chamuyo justificador para todo ese rosario de basura ideológica e insuficiencia moral.
Ningún K quiere muertos a los cacerolos, a lo sumo la idea es que paguen impuestos; tampoco se los quiere "encerrados" en el país, la idea es que si hacen la guita acá, no la fuguen al paraíso fioscal limítrofe y así
sucesivamente.
No son cosas muy complicadas, es más, son cosas e ideas rutinarias en esos países serios que dicen adorar.
La verdad, discutir el sexo de los ángeles ahora no es negocio, mejor sería buscar los mejores modos de amargarles aún más las miserables vidas a todos esos próceres de las cacerolas. Y no por sadismo, por elemental instinto de supervivencia.

Prol dijo...

Hay un viejo refrán que dice: "Cuando uno no quiere, dos no pelean", que no siempre es aplicable, por supuesto, pero sí es aplicabilísimo en este caso, en que el que no quiere (y no le conviene) es justamente el que tiene la sartén por el mango (ha cambiado el escenario, no es el 2003 ni el 2008). O sesa; "Non calentarum".
Respecto de las "críticas atendibles" que algunos de los cacerolos hayan podido esbozar tan tímidamente que pasaron desapercibidas entre las desaforadas consignas prevalentes, me parece, compañeros, que si nos reunimos a tomar un feca, nosotros mismos somos capaces de enumerar puntos flacos sin necesidad de pasarle mucha bola a la percusión ambiente (con la diferencia de que nosotros, creo, tenemos en cuenta que soplar no es hacer botellas, que un país no se construye en tres meses, que un ejército de burócratas, técnicos y cuadros políticos capaz de hacerse cargo del Estado no aparece por generación espontánea). Si se sigue avanzando en las políticas, si se ajustan los desajustes en la gestión, si las nuevas generaciones ganan experiencia, cada uno irá tomando sus decisiones en plena libertad. La mejor política para esa gente, estimo, si es que de veras está confundida (existe la posibilidad de que esté perfectamente bien ubicada ¿no?) sería la materialización de los proyectos. El relato, el discurso, la retórica, los argumentos, el debate y todas esas yerbas, importantísimas pero limitadas, pueden merecer mayores o menores cambios, pero la base material de la discusión es irreemplazable.
Dicho con otras palabras. Si se deja de lado a los que siempre van a estar en aquella vereda, los que quedan, sospecho, son los que van y vienen con el viento. No sé si son tantos y demandan un esfuerzo digno de mejores fines.
Chau

elbosnio dijo...

No coincido con el espiritu que sobrevuela la nota de Wainfeld y que en especial expresan muchos simpatizantes K, algo preocupados por lo que ven como una actitud soberbia o sorda ante las marchas.

Sin duda suena bien lo de escuchar a todos y a todas. Mas aún a txdxs.
Pero mas allá de generalidades, porqué debería escuchar particularmente a esta marcha, liderada por una ideario conocido, medido en las ultimas elecciones, solo porque se movilizó? En especial porqué escuchar a una marcha que plantea sobre todo consignas de expulsión, de negación de toda autoridad, sin ningun reconocimiento de egimitidad al gobierno?
No digo que todos los que fueron actuan siempre asi, pero en esta marcha ese era el espiritu. En otra situación, los mismos protagonistas pueden expresar otra idea, pero en esta oportunidad esa fue la expresion. Y a esta expresión es la que se pide escuchar.

Me parece que en este pedido se penalizan a quienes no marcharon. Porqué yo tengo que ver como mi gobierno, que nos representa a todos (lo que no significa a cada uno), escucha mas que al resto a unos tipos solo porque detestan al gobierno, porque estan muy enojados, atemorizados, porque no le reconocen la minima legitimidad a los representantes populares, a los mecanismos constitucionales de manejo de la cosa publica?
Cual de todos los valores que aspiramos a seguir como sociedad está siendo defendido con esta actitud del gobierno?
Escuchar al mas debil aun sin reclamo? Por supuesto que Si.
Escuchar al mas debil, recien cuando reclama? Por supuesto, es la reparación de un error de atencion por parte de un gobierno.
Escuchar a personas que segun las grandes mayorias gozan de un razonable bienestar y son protegidos satisfactoriamente por el estado, pero que sienten panico, se sienten invadidos, molestados, sometidos a una dictadura y se movilizan reclamando con ella? No veo ninguna razon.

La argentina, y el mundo, tiene miles de lunaticos que creen que el mundo se va a acabar en Diciembre del 2012. Que pasaría si decidieran marchar, con esa conviccion, que por supuesto pone en jaque cualquier plan de largo plazo, cualquier acumulación inutil de recursos para el futuro, la propia educación, y tantos etceteras? Le pediriamos al gobierno que escuche a esos txdxs?

No sugiero reprimir la marcha. No sugiero escucharlos menos que a cualquiera de los 44 Millones de conciudadanos. Pero mas? De ninguna manera. Me indignaria si lo hiciera, sentiria estar en una diktadura, marcharia junto a otros pidiendo que la yegua renuncie ya mismo sino antes.

elbosnio dijo...


En otro orden, pero bajo el mismo tono. Tampoco creo en el sentido comun de sostener que las medidas de gobierno podrian haber sido mejor implementadas. Es una verdad tautologica, todo puede ser mejor implementado, mejor comunicado, mejor pensado, mejor mejorado. Pero no es el problema aqui. Nadie se indigna por un error en la implementacion, una comunicacion imperfecta, etc... Todo gobierno debe mejorar siempre, pero la indignacion que existe ante cada medida, ante todo tipo de implementacion, la rapida, la lenta, la arrojada, la prudente, la extremadamente comunicada, la sorpresiva, es siempre la misma. Es brutal, es insoportable, es la indignacion que obnubila.

Yo creo que en un momento asi no es bueno sostener obviedades como que el gobierno tiene que gobernar para la nacion, mejorar la implementacion, comunicar mejor, etc.. porque inevitablemente deja la idea que eso es una lectura de la reaccion de la marcha. Y la marcha existiría de todos modos.

Para mi el gobierno tiene que seguir como hasta ahora, con un rumbo que consiste en modificar el rumbo para mantenerlo en sus grandes lineas, con una implementacion que consiste en hacerla lo mejor posible con las oportunidades politicas que se tiene y con la capacidad de gestion que se tiene e ir mejorandola sobre la marcha, para mantener estos excelentes resultados.

Los que consideren que la vida es una miseria espantosa que se movilicen, que hagan politica, que voten y convenzan a otros que eso es real. Mientras tanto gocen de la calle, como todos, y compartan temores con los que creen en los pronosticos Mayas del fin del mundo en el 2012.
No digo que mi vision sea mas real que la de ellos, solo es mas popular. Y la republica consiste en eso, la verdad como producto estadistico.

Prol dijo...

Estimado Bosnio.
La semana pasada habría rubricado tus conceptos con gusto. Ahora, después del programa de Lanata, temo estar siendo víctima de un lavado de cerebro.
A propósito, ¿podés decirme qué productos usás en la faena? Hace un tiempo, vengo notando que mi otrora abundante cabellera ralea y se decolora sin remedio.

Gerardo Fernández dijo...

Leyendo los muy interesantes comentarios me entra la duda de si, en un punto, todos los que se manifiestan en contra del gobierno son realmente "irrecuperables" o si se debería desplegar una acción política para tratar de disputarles una porción. Creo que Mario apunta a la segunda opción.

De la nota rescato lo de la prudencia con que reaccionaron los jefes territoriales en diferencia de la incontinencia de quienes no controlan ni el consorcio del edificio donde viven, algo que tranquilamente puede ser extendido como concepto a los que nos encontramos en esta tertulia.

Pero lo más importante es que la nota en cuestión apunta a generar un debate entre nosotros, entre las dos típicas posturas que se han ido repitiendo el menos en este blog a lo largo de los años: la de pensar si en algo no se falló y la otra, la de que se vayan a cagar. Naturalmente estoy englobado en la primera postura y digo que lo central es tratar de que ese sector de la sociedad que oscila, que siempre está en el medio, debemos disputarlo porque sin él no hay victoria electoral que sirva para prolongar el proyecto. Y la sensación que tengo es que obrando como lo ha hecho cierto sector del gobierno corremos el riesgo ya no de perderlo sino de soldarlo al espacio opositor. Ese sector, además, no es muy alcanzado, muy "tocado" por las políticas redistributivas, es un sector que, mal que mal, llega a fin de mes y al que no se lo conmueve con cloacas y más agua corriente en el segundo cordón.

De todos modos existe la posibilidad de que no haya que corregir nada y que la nota de Wainfeld sea más que una demostración de que a algunos nos entraron unas pocas balas pero no hay dar por el pito más que lo que el pito vale.

Martín dijo...

Gerardo, bienvenido el debate.

La nostalgia por el 2008, por el caos original del kirchnerismo, eso me asusta en la prosa de algunos compañeros. Pero ya conocemos la "naturaleza inesperada" de nuestro gobierno.

Prol dijo...

Gerardo.
No creo que se trate de discutir sobre recuperables o irrecuperables. Si el tema es que alguien dijo una boludez, la cosa es bastante sencilla. Ajustar discurso siempre es más fácil que ajustar gestión. Sin embargo, cualquiera fuere el discurso, vos sabés muy bien qué versión le llega a los que estuvieron en la plaza, versión, por otra parte, a la cual son infinitamente más permeables que a ninguna otra, incluida la versión literal emitida por persona de carne y hueso. Me parece que vos lo expresás muy bien cuando te referís al tiempo que lleva, en las sobremesas familiares, ponerse de acuerdo sobre si Cristina dijo o no lo que dice Clarín que dijo. ¿No?
Por otra pparte, si los resultados de la gestión, a los que estuvieron en la plaza, les chupa un huevo porque están lo suficientemente bien como para que sea así, entonces te pediría que identificaras un poco más precisamente de qué grupo estamos hablando y cuáles serían sus intereses materiales en todo este asunto.
Yo creo, en verdad, que la discusión es otra. Y me gustaría ejemplificar con la marcha de Blumberg, luego de la cual se hicieron una serie de concesiones en materia de legislación penal con el único fin, creo, de desactivar un frente que en ese momento era imposible atender. La situación no es, ni ahí, la misma. Encima, las consignas son infinitamente más retardatarias que las de aquel entonces y ni siquiera hay un hecho altamente emotivo que movilice a las almas sensibles. Ergo, prestémosle atención a este reclamo. Dále, ¿Qué reclamo? ¿Cómo le prestamos atención?
Finalmente, yo creo que, sí hay un aspecto de la gestión que a este difuso sector de los supuestamente confundidos mezclados entre los caceroleros (qué difícil me resulta definirlos) les duele, es la historieta de la "inseguridad" (con todo lo que tiene de realidad y fantasía mezcladas), y en esto sí creo que hay una porción importantísima de responsabilidad de parte de los dirigentes kirchneristas, que envían permanentemente mensajes confusos y hasta contradictorios. Diría más, me parece claro que en este momento existe una guerra de baja intensidad entre sectores del oficialismo que tiene como epicentro las políticas de seguridad y que, entre otras muchas cosas, toma en cuenta la importancia de este asunto en la batalla por el posicionamiento con vistas a la sucesión presidencial (recordemos que Scioli es oficialista). Y en esto sí que no me animo a abrir la boca, porque no tengo la menor idea de hacia dónde va a derivar la interna y por lo tanto no tengo la menor idea de cómo sería más conveniente comportarse. Acá, te soy honesto, confío a ojos cerrados. Al menos hasta que alguien sea capaz de iluminarme.
Abrazo.

elbosnio dijo...

Del 2008 aprendimos que lo importante es ir por mas. El gobierno salió reforzando su rumbo, implementando nuevas y muchas medidas cuya implementación habría podido ser mejorada, cuya comunicación habría podido ser mejorada y que seguramente crearon miedo y odio entre muchos. Con eso salió adelante, en la creacion de desarrollo y en la creacion de apoyo politico.
Coincido que el caso Blumberg enseña que no hay nada que aprender de las marchas, que escucharlas lleva a errores que no generan apoyo politico y si escollos en el camino del desarrollo. Aquella vez, la clase politica tuvo el atenuante de ser una sorpresa.

Que la desocupacion es un item donde hay mucho por hacer, no nos hace falta la marcha. Y lo que hay por hacer no es para recuperar a los marcheros, sino para mejorarles la vida a todos. Y eso es el rumbo.
Hay que implementar el plan ProCrear y aumentarlo, aunque los marcheros no hablaron de él. Y es el rumbo.
Hay que implementar el blanqueo de asalariados, aunque los marcheros no hablaron de él. Y es el rumbo.
Hay que reformar la estructura fiscal, incorporar la herencia, los dividendos y las ganancia de capital. Aunque los marcheros no hablaron de esto. Y es el rumbo.
Hay que reformular la logica de las asociaciones financieras. No hablaron de eso, y ese es el rumbo.
Hay que seguir subiendo la presion tributaria. Aunque no hablaron de eso. Y es el rumbo.
Hay que incentivar a las pymes y la competencia entre empresas locales. Aunque no hablaron de eso. Y es el rumbo.

Conclusion. Hay mucho por hacer, siguiendo este rumbo. Los marcheros hablaron basicamente desde el odio que les produce este rumbo, son una posicion que conocemos, que fue atendida por la oferta politica en la ultima eleccion, fue medida y pesada por la nacion, y creo que claramente no hay que atenderla.
Con el tiempo alguno cambiara de posicion, no por atender su reclamo de hoy sino porque eel atendera su situacion real. O no cambiara. Es su problema.

Escuchar a unos ciudadanos siempre actua en detrimento de escuchar a otros. La atención es limitada. Escuchar a los marcheros no nos aporta nada, no son un sector amplio y a medio camino de apoyar al modelo (tentacion para obtener apoyo politico), no soy un sector iluminado que sabe como crear desarollo de un pais (tentacion para obtene desarrollo con inclusion). Si no es ninguno de estos, no hay distraccion que merezca la atencion.

Nerd Progre dijo...

Es tan bueno que lo podría haber escrito yo. ;)

Subrayo 100% los subrayados de Wainfeld.

Lamentablemente, para muchos "zombies militantes" que supimos conseguir es más fácil contestar con la reacción "son todos gorilas, golpistas, si se quejan es vamos bien!" que admitir que hay un 5, 10% o 20% de los que marcharon que pueden estar legitimamente reclamando por algo válido.

Que a mi me joda soberanamente pagar un 15% cuando pago un dominio .com y que De Vido rechase $400+ millones rúcula anulando la licitación por la cual Nextel podía convertirse en el 4to operador de celulares, me da un poquito por las pelotas.

O cuando sale el INDEC con su indice de $6/dia para no ser indigente, y que se siga subestimando el impacto inflacionario en el bolsillo de la clase media (mucha de la cual es cuentapropista y no está en relacion de dependencia).

¿Eso quiere decir que me paga mañeto, que estoy en contra de la redistribucion, o que soy gorila y golpista? tampoco.

con lo que dijo "elbosnio" no estoy de acuerdo en nada... y dios nos libre de que gente como el profundice el escenario de polarización sin reconocer un solo error de gestion (hola, Jaime, hola Schiavi).

FC

Daniel Bericua dijo...

Bosnio: Adhiero cada una de tus consignas y agrego una mas:

Me gustaria que la clase trabajadora y/o marginada del modelo, (humildes obreros que viven en el Gran Buenos Aires profundo) tenga un espacio en los medios oficiales y paraoficiales (radio, TV, Diarios).

Compañeros que sufren la problematica de vivir en el conurbano sin cloacas ni agua corriente, viajar mal para llegar al trabajo, asentamientos sin ningun futuro posible.

Lamentablemente el pueblo está "mediado" por intelectuales y periodistas de clase media/media alta no entienden nada estos problemas.

elbosnio dijo...

Nerd: No creo que nadie sostenga que las personas que marcharon no tienen legitimo derecho a reclamar por algo que consideran valido. (Nadie lo hace por algo que no considera valido, quizas use consignas que no considera validas, pero la esencia del reclamo le importa sino por lo general nos quedamos haciendo huevo en alguna parte).

Y no creo que nadie tampoco sostenga que Magnetto para a caceroleros. Cuando uno es dueño de lo que es dueño Magnetto, no se paga por esas cosas ni aunque estuviesen en venta (cosa que no creo).

No reconozco que no reconozco un solo error de gestion. Solo creo que no hay que cambiar nada a raiz de estas marchas. Seguir con la gestion como hasta, mejorando como hasta ahora, incorporando temas pendientes no tocados, como hasta ahora.

Bericua: Justo hoy hablamos con Cynthia Garcia en la radio y le deciamos que asi como aplaudimos la aparicion de los medios no clarinesco (por llamarlos de manera sencilla) y del programa 678 en particular, como un aumento de la diversidad (cuando hay un fanatico enfermizo de Boca en un pueblo y aparece otra enfermizo de River, la diversidad pega un salto enorme) nos parecia que faltaba ahora incorporar a los que no son ni de Boca ni de River. Hablabamos de politicos en particular, pero lo ampliaria gustoso a cualquier ideario existente en la sociedad que no tenga representacion en los medios.

Para decirlo boludamente cada ideario deberia tener al menos su 678, un programa que lo defienda, que muestre los mecanismos por los que su voz es invisibilizada, ridiculice a quienes lo niegan. Y como maximo, tener medios que expresen con claridad sus posiciones.
Hubo avances, pero es algo que nunca termina. Y en la medida que el estado recupera poder de expresion, aumenta su responsabilidad en repartirla.

Prol dijo...

Bosnio.
Te oí en La García. Lo que dijiste me pareció bastante más jugoso de lo que comentás acá. Ejemplificaste (corregíme, por favor) con un hipotético político opositor al que se le pide que rompa con la dependencia del partido no electoral dirigido por Clarín. Supusiste que este hipotético político no kirchnerista, en un arranque de honestidad y valentía, lo hace . Automáticamente desaparece de la escena por ver cerrados todos sus accesos a los medios (¿alguien se acuerda del senador radical Leverrier?). ¿A dónde va?, si no tiene ningún interés en adscribir al kirchnerismo. ¿Queda automáticamente fuera de juego? ¿Quién le da una tribuna para intentar una convocatoria diferente a la del kirchnerismo pero no condicionada por el oligopolio informativo-financiero-comercial-sojero? Insisto, corregime si soy un mal intérprete.

Nerd.
Dos cuestiones. Primera: me parece que tenés que releer lo que se escribió más arriba, no encuentro allí argumentos que den lugar a los tuyos (lo digo con toda la buena onda, ¿eh?). Segundo: me molestó un poquititito apenas cierto manejo que te permitiste hacer (obviamente, estás en tu derecho), con epítetos que no tienen cabida y haciendo un reduccionismo por lo menos cuestionable. No te digo que cierto tipo de chicanas (como el de culpar al prójimo de ver a todo el que piensa distinto como si fuera un lacayo de Magneto) no sean útiles en ciertos ámbitos, más que de debate, de confrontación. Honestamente, no creo que sea éste el caso. Insisto en que te lo digo con la mejor de las buenas ondas.
Abrazos a todos.

elbosnio dijo...

Prol: es asi. Fue lo que dijimos en la garcia.
Mas alla de la ampliacion de diversidad, que deberia llevar al gobierno a darle pantalla a idearios con representacion ciudadana pero sin capacidad de expresion, nos parece que ademas, por una razon meramente politica, de debilitar al adversario politico mas peligroso que es el partido politico no electoral (plutocracia), el gob deberia darle pantalla a sus opositores electorales que decidan renegar de hacer alianzas con este partido plutocrata.

Tu ejemplo de Laferriere es pertinente, y hay muchos mas. Es dificil criticar a los dipu-titeres de hacer cola ante las camaras de TN para leer memorizado el parte que les envio Clarin, cuando si dejan de hacerlo correrian la suerte de los invisibles. La invisibilidad es una amenaza cruel para un politico. Hay heroes que lo hacen, pero no podemos contruir sobre acciones individuales extraordinarias.

El gobierno deberia darles pantalla y bancarse a tipos que los critiquen, asi comnezar a construir una oposicion independiente del combustible que controla Clarin.

.

Prol dijo...

Fijate vos cómo ha quedado de olvidado Laferriere que ya no me acuerdo ni de cómo se escribe. Joder!!!

Prol dijo...

Ya que estamos con los invisibles, ¿Se acuerdan de Garabombo? Habría que releer a Manuel Scorza, uno de los grandes escritores olvidados de este continente.

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